Ricardo, hombre de negocios, está casado con Carmen. Mientras ella se aburre, Ricardo se divierte con sus devaneos y las carreras de mini-coches. La suegra, ginecóloga, para defender a la hija, le cuenta al yerno que Carmen padece una enfermedad incurable y progresiva. Para hacerle la vida agradable a su mujer, descuida su negocio y le pone una boutique. Este es el eje del guion que Azcona y Berlanga escribieron para La víctima, nombre original de la película, cambiado luego por Las Pirañas, y al final, por imposición del productor Cesáreo González, por el definitivo La boutique. ¡Comedia negra 100 % berlanguiana! No te lo pierdas.