Un olor, un sabor, alguien amado que muere, una canción, la juventud... Todo es como polvo en el viento: lo que ya se perdió y no se podrá recuperar, a pesar de que permanezca en nuestra memoria, en nuestro subconsciente. Y eso hace recordar a la vida, a esa que Silvio Hernández quiso apresar en la telenovela que, con dirección general de la experimentada Xiomara Blanco, ocupo el espacio de Historias de fuego