Vargas Llosa se hace de un nombre como escritor y sus obras forman parte vital del “boom latinoamericano”. Termina su matrimonio con Julia y se casa con su prima Patricia Llosa. Viaja a Cuba, donde vive la crisis de los cohetes. En París, debido a sus ideas de izquierda, apoya a Fidel Castro y critica la política exterior de EEUU; pero en Londres comienza su distanciamiento de esas posturas.